El bronceado en pastillas

Cápsulas de bronceadoLos primeros rayos parecen inofensivos porque no son muy fuertes, pero sus efectos sobre la piel pueden ser devastadores. No merece la pena correr riesgos inútiles solo por conseguir tu bronceado. No los ignores.

Reforzar el organismo por dentro, preparar la piel por fuera o echar mano de los autobronceadores son algunas tácticas defensivas que deben estar asociadas al buen tiempo, las vacaciones de Semana Santa o las escapadas primaverales de fin de semana.

El bronceado en pastillas

Las cápsulas o pastillas bronceadoras deben tomarse dos o tres semanas antes de comenzar la exposición al sol. Preparan la piel y refuerzan su protección frente a los rayos ultravioleta. Se trata de unos complejos vitamínicos o aportes nutricionales específicos que favorecen la pigmentación de la piel y potencian el bronceado.

Pueden tomarse durante todo el año pero, especialmente, en las fechas anteriores a las vacaciones. Hay que tener en cuenta que no protegen de las insolaciones ni de los rayos del sol.

No engordan porque las cantidades de estos nutrientes que se ingieren al día son muy pequeñas. Por ejemplo, dos perlas al día de uno de estos preparados, E’Lifexir, aportan 10,46 kilocalorías.

Son cápsulas de gelatina blanda que se toman con varios vasos de agua, preferentemente repartidas entre la comida y la cena. Con un alimentación variada y rica, las necesidades diarias de estas sustancias estarían cubiertas; sin embargo, en muchos casos no sucede así.

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